Lo que quiere una mujer luego de hacer el amor

Me enamoraría de ti si tan sólo me pidieras que me quedara un rato más; justo cuando esté a punto de ponerme los jeans para salir de aquí, toma mi mano y jálame hacia la cama contigo.

despues-de-tener-sexo-cocina

  • También podrías verme a los ojos, concentrarte en mi iris hasta que me hagas reír; después, para congelar mi sonrisa, dime lo hermosa que te parezco sin importar que tan despeinada o desaliñada me vea.
  • Bésame lentamente y plantéame una segunda sesión, pero esta vez tómalo con calma; me tendrías en las palmas de tus manos si intentaras hacerme el amor, en lugar de sólo tener sexo.
  • Pregúntame sobre todos mis lunares, puedes besarlos o no, pero el hecho de encontrarte interesado en mi cuerpo –más allá del placer que éste te provoca– sería cautivante.
  • Me fascinaría escuchar una segunda propuesta: que me pidas que me levante, me ponga la ropa y vayamos a ver una película, a tomarnos un chocolate caliente o a pasear a tu perro.
  • Si me despiertas con un beso, como si no te importara el maquillaje corrido que manchó mi cara o las arrugas que me dejaron las almohadas, definitivamente podría enamorarme de ti.
  • Si nos quedamos dormidos, quiero sentir tu presencia a lado de la mía; no necesitamos dormir cuerpo con cuerpo, me basta con tu mano sobre mi cintura o tu pierna sobre la mía.
  • Me gustaría saber un poco más de ti; sentir que confías en mí o que disfrutas hablar sobre tu pasado conmigo es realmente lindo.
  • Siempre he imaginado lo mucho que me gustaría que alguien me dijera por qué le gusta tener sexo conmigo; quiero saber cuáles son las partes de mi cuerpo que más te excitan y por qué.
  • Quiero fumarme un cigarrillo contigo después de tener sexo, los dos mirando al techo sin decirnos nada ni tocarnos; así sabré que siempre podré sentirme bien a tu lado durante silencios o momentos incómodos.
  • Quiero sentir que no deseas estar en ningún otro lugar del mundo, en ningún otro momento, más que aquí: conmigo
  • Me encantaría comer sobre tus sábanas blancas sin ponernos la ropa, tomarnos una cerveza y reír sin preocuparme por lo que pensarás si ensucio tu cama.