Los efectos que causa la Pornografía en el cerebro de quien la consume

Archives of General Psychiatry –JAMA– publico una serie de estudios que aseguran que la creciente excitación generada por el porno proviene de una sobre estimulación al sistema de recompensa en el cerebro, lo que a la larga puede desarrollar una especie de adicción y algunas disfunciones sexuales. A pesar de que sabemos que se trata de la actuación de unas personas que están teniendo sexo, el porno siempre nos hace sentir eufóricos y excitados.

Los psicólogos dicen que la sensación es algo parecida a la de comer una hamburguesa de una de las tantas cadenas de fast food o comida chatarra. Es decir, el sabor es delicioso y hay un intenso deseo interno de seguirla comiendo; pero la incomodidad de la grasa bajando por nuestra garganta hacia nuestro sistema digestivo y el conocimiento de que se trata de ingredientes químicos y nocivos a la salud, nos incitan a alejarla de nuestra boca.

Las diversas formas de presentación de la pornografía, desde las más light a las más Hardcore, no solo nos excitan, sino que también promueve cada vez su consumo más frecuente, para intentar provocar el mismo nivel o más altos niveles de euforia sexual. Pero al parecer provoca ciertas consecuencias a mediano y a largo plazo:

  1. El porno estimula la misma zona cerebral que las adicciones, lo que provoca una mayor resistencia y el deseo incontrolado de”algo más fuerte” haciendo que el sexo “normal o regular” deje de ser tan deseado y placentero.
  2. Las focalización de la zona púbica o genital desinhibe un tanto las sensaciones de otras zonas erógenas, lo que facilita los desórdenes sexuales.
  3. La creencia de que los cuerpos – quirúrgica y químicamente – alterados de los actores y actrices son la norma de todos los que no trabajan en la industria pornográfica, generando poca autoestima en los espectadores.
  4. Promociona y promueve ideas falsas y equivocadas sobre cómo tratar a la pareja durante una relación sexual.

Por otro lado, la Dopamina en exceso reduce mucho la actividad de los centros de recompensa, logrando que la conducta inherente al sexo sea cada vez más urgente y necesaria y simultáneamente menos satisfactoria.

A pesar de estos – supuestos – efectos adversos la pornografía puede funcionar como una herramienta válida para ayudar en casos especiales, al autoerotismo y las relaciones de pareja. Es importante sbaer que tipo de pornografía vamos a elegir, donde se cumpla una equidad de género y las fantasías incluyentes que no degraden a ninguno de los participantes.