¿Sabes si eres sexualmente incompatible con alguien?

Harris O’Malley, es un bloguero de sexo y coach de seducción muy solicitado, que se ha dado a conocer como el Dr. Nerdlove, cuyo lema es “making nerds sexier since 2011” (haciendo que los nerds sean más sexys desde 2011).

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The GuardiánNew York Magazine o The Huffington Post, son algunos de los medios comunicacionales donde se ha hecho colaborador habitual. Este bloguero cree que los aspectos en los que se asienta la incompatibilidad son diversos, como las divergencias o diferencias con respecto al erotismo o la forma de entender y disfrutar al máximo del sexo. Piensa que en definitiva hay 3 preguntas claves que hay que hacerse cuando aparece una incompatibilidad sexual:

  1. ¿Tenemos libidos similares?
  2. ¿Compartimos la misma idea respecto a la monogamia y la infidelidad?, y
  3. ¿Nos gusta el mismo tipo de sexo?

Iván Rotella, sexólogo, director de Astursex, centro de atención sexológica en Avilés y miembro de La Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS) opina de esta forma: “las diferencias de deseo dan muchos problemas a las parejas y es una de las causas más comunes por las que deciden pedir ayuda profesional. Una unión que solo se basa en el sexo no llegará muy lejos, pero tampoco le auguro mucha vida a aquellas que han enterrado su dimensión erótica cuando el deseo de uno de los miembros sigue todavía vivo. La incompatibilidad sexual existe y hay parejas que se quieren mucho pero que van a ser incapaces de darse el placer que esperan, porque en ellas el amor es más fraternal que erótico o porque tienen gustos opuestos. Hay veces que te compensa tener un buen amigo y una mala pareja y otras no tanto, por eso es muy importante la comunicación, sobre todo al principio de la relación. Pero hablar de sexo no es evaluar cada polvo sino saber qué piensa el otro del tema, sus actitudes, deseos, fantasías, que espera de su sexualidad y como se relaciona con ella”.

Hay aspectos que influyen mucho, como el defender la monogamia pura y dura; el concepto de fidelidad cada vez se hace más flexible, y aparecen imposiciones culturales en el modelo de pareja. Las tendencias sexuales deben adaptarse  a sus medidas y gustos y no regirse por una especie de moda “pret a porter” erótico que nunca debe determinarte las reglas sexuales a seguir, y los derechos y deberes de ambos.

“Cuando debería ser algo lúdico y hedonista. Cuando lo abordamos desde esta perspectiva las cosas cambian y nos atrevemos más a probar y a expresar nuestros deseos, porque todo es menos determinista, menos trascendente. Es muy difícil que dos personas coincidan exactamente en sus gustos y preferencias eróticas, pero la solución está en ser abierto a probar nuevas cosas. Hay personas incapaces de trasmitir al otro lo que le gusta, sus fantasías, pero lo deseable en una relación es sentir y hacer sentir al otro. Si los gustos son muy dispares o irreconciliables puede ser un problema, pero antes hay que intentar ser flexibles y abiertos y enseñar al otro, a su propio ritmo. Entonces, la diferencia de paladares, en vez de suponer un obstáculo, puede llevarnos a probar sabores totalmente nuevos para nosotros “afirma Rotella, aclarando un poco el panorama.