¿Donde y como se puede estimular el clítoris?

Hay miles de mujeres, alrededor del mundo, que alcanzan el orgasmo estimulándose a sí mismas – y la estimulación que emplean para masturbarse nos dice sin lugar a dudas, de qué forma tienen las mujeres un orgasmo o incluso varios – por lo que un hombre puede llegar a la conclusión de que la mejor forma de estimular manualmente a la mujer es usar la palma de la mano para mover rítmicamente y con mucha suavidad, la piel de la zona púbica adelante y atrás. Debe pensar en lo que se hace a si mismo cuando se masturba y se toca el pene: hace un movimiento rítmico. Aunque la velocidad y la intensidad pueden aumentar a medida que se acerca el orgasmo, la presión no cambia de pronto.

En cuanto a la posición, cuando un hombre está besando a una mujer, tendidos en un sofá o en una cama, con su cuerpo muy apretado contra el de ella, puede rodearle los hombros o la cintura con un brazo y colocar la otra mano con suavidad en su entrepierna, en la zona púbica que sobresale ligeramente y caracteriza la anatomía sexual de la mujer. Cuando su mano llega al pubis, puede intentar rozar ligeramente para comprobar si resulta placentero.

Si es así, la mejor manera de seguir hasta el orgasmo, no es usar uno o dos dedos intentando encontrar el clítoris propiamente dicho – suele ser un método muy directo, a veces fuerte y casi incomodo, además de que puede no encontrar el punto – sino cubrir suavemente la zona con la palma de la mano y moverla en círculos, una y otra vez.

Mientras tanto la mujer puede colocar la mano sobre la de su pareja para enseñarle exactamente donde, como y con qué ritmo le gusta que la toque. Y si ella no utiliza su mano para enseñarle, no se extrañe, algunas mujeres se sienten inhibidas, sobre todo las primeras veces que se acuestan con un hombre.

Si no sale bien, de una sola vez, inténtelo de nuevo a la próxima. No hay que suponer que lo que no ha funcionado una vez, no vaya a funcionar la siguiente. Es muy probable que ella adquiera más confianza, o aun no quiera dejarse ir hasta el orgasmo, quizás para convencerse de que el hombre está disfrutando y que le gusta practicar el sexo de esta manera, sin penetrarla.

Algunas mujeres solo pueden tener el orgasmo con las piernas juntas, otras solamente con las piernas abiertas, algunas prefieren doblar las rodillas y otras abren y cierran las piernas. Quizás la primera vez no haga nada de esto, pero al cabo de un tiempo ella comenzara a mover sus piernas como más le convenga.