Algunas claves sobre el sexo

Pide lo que te gusta:

“Cuando tenemos confianza en nosotros mismos, nos sentimos a gusto. Y en la esfera íntima, no tenemos vergüenza a la hora de pedir al compañero de cama qué deseamos, cómo lo queremos, dónde nos apetece, con qué intensidad, etc. Todo ello mejora la confianza que tenemos con la pareja”

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No te preocupes si un día nos quedamos a medias:

“Puede cometer un error y aprender de ello, pero si se fustiga porque no sale como esperaba, solo generará más miedo a fallar, que es la base de una gran parte de las disfunciones sexuales. La ansiedad por no obtener placer (o por no darlo) solo genera experiencias negativas”.

Me excita muchísimo probar cosas nuevas: 

“Compartir, elegir, ver libros eróticos, revistas y material para excitarse en compañía puede ser un extra añadido a la creatividad y el conocimiento mutuo”.

Conozco mi cuerpo… Y me gusta:

“Esto implica decidir llevar un estilo de vida saludable, cuidar la dieta, dormir lo necesario, hacer ejercicio y no perder de vista detalles como cuidar nuestro pelo, nuestro aspecto, etc. Si nos sentimos mejor con nosotros mismos, estaremos más seguros y enérgicos entre las sábanas”.

Debo permitirme disfrutar:

“¿Realmente nos hemos parado a pensar si queremos lo que tenemos, o si simplemente hacemos las cosas por inercia, porque es la forma establecida de hacerlas?”. La sexóloga Ana García pone como ejemplo el coito centrismo: el coito como centro de la práctica sexual: “Esto es un gran error, ya que el placer y los orgasmos, tanto en hombres como en mujeres, se pueden conseguir de múltiples formas y el coito solo es una de ellas. El sexo oral, la masturbación, el sexo anal, las caricias, los besos y cualquier práctica donde se obtenga placer, es una forma de tener sexo”. Y esto se aplica no solo a prácticas, sino a orientación sexual, modelo de pareja abierta o cerrada y un largo etcétera. “Muchas veces nos comportamos según ejemplos ficticios o normativos sin pensar en qué queremos o qué nos gusta realmente, o incluso dónde están nuestros límites”.

No estoy educada/o sexualmente:

“Las personas que más gozan de sus relaciones íntimas son aquellas que no basan sus expectativas en mitos románticos o sexuales, como los de las películas” (…) “La educación sexual de hoy en día se basa en hablar de enfermedades de transmisión sexual y de prevención. Aunque esta es una parte esencial, el problema es que no se nos educa nunca desde el punto de vista positivo, sino desde el miedo” (…) “Cuando se quiere disfrutar de la sexualidad desde un punto de vista positivo, no es fácil encontrar referentes, sino que cada uno tiene que construirlos”.

Tengo un punto egoísta en la cama:

“No tiene lógica dejar que la pareja se responsabilice de nuestro propio placer, para luego quejarnos de que no sabe cómo hacernos disfrutar, si ni siquiera le hemos explicado qué nos gusta”(…) “Si adoptamos el rol de madre de la pareja, corremos el riesgo de no disfrutar y acabar perdiendo el interés”.