Una sexóloga habla sobre las vulvas

“Cuando vi por primera vez mi órgano sexual reflejado en un espejo, debo haber tenido alrededor de 10 años. Sin conocer el nombre ni tener ninguna imagen de los labios menores, me sentí horrorizada cuando vi 2 espantosas carnosidades que ni siquiera eran iguales. El del lado derecho era mucho más largo que el izquierdo. Es evidente que las había largado por jugar mucho conmigo misma.

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En lugar de renunciar a ese solitario placer, a partir de ese día, empecé a masturbarme con el dedo del lado izquierdo para ver si podía igualarlos, pero no resulto. Hasta que cumplí los 35 años, honestamente pensaba que me había deformado los genitales por el hecho inocente de la masturbación infantil.

Hasta que vi fotografías de los genitales de otras mujeres en revistas empecé a darme cuenta de la gran variedad de formas, pigmentación, texturas y tipos de genitales femeninos, que incluyen labios menores cortos, medianos y largos. Mi vida sexual se transformó tanto por esa experiencia que, con el tiempo, forme una galería de imágenes genitales y enseñe a miles de mujeres que todas somos obras de artes diferentes y hermosas.

Después de pasar una tarde tomando fotografías de las vulvas de un grupo de amigas, durante la década de los años 70, viaje por todo el país con un carrusel de diapositivas con genitales femeninos, mostrándolas a mujeres y grupos mixtos en universidades y reuniones feministas. El público en todas partes se quedaba en silencio y con la boca abierta mientras yo hablaba con amor acerca de los genitales femeninos.

Mientras presentaba una diapositiva tras otra, comparaba los distintos estilos de genitales con los periodos de la arquitectura, como el Gótico, Renacentista, Art Deco y Sueco moderno. Aunque actuaba con naturalidad, por dentro temblaba de miedo, totalmente consciente de que mostraba imágenes prohibidas. Algunas de las personas que estaban presentes habían visto fotografías o los genitales de una mujer, pero la mayoría veían esta imagen por primera vez.

Cuando terminaba de mostrar las diapositivas, me sentaba al lado de innumerables mujeres señalando el exquisito diseño de sus vulvas en mis grupos de Bodysex. Como resultado de tomar uno de mis talleres y sentirse bien con sus genitales, las mujeres me han dicho que pusieron en un guardapelo una pequeña fotografía de su vulva para usarlo en el cuello. Otras han tomado fotografías de su vulva y las han regalado el día de San Valentín a su pareja” Dra. Betty Dodson, sexóloga y especialista en autoayuda sexual.