¿No hay erección?

Muy a menudo, las mujeres piensan que la erección del pene es un reflejo, que es involuntaria y que el hombre siempre está listo para el sexo. Y algunas veces piensan que cuando el hombre “no responde” la culpa es de ellas. “Se ha comprobada que hasta un 80 % de las mujeres se siente responsable de la disfunción eréctil de su compañero” explica Claudia Rampazzo, integrante del Female Advisory Board de Levitra y conductora del programaSimplemente sexo”, para el canal Discovery Home & Health.

Portrait of unhappy young man sitting seperately while his wife sleeping on bed

Por lo general pensamos que estamos haciendo las cosas mal, que ya no le gustamos, que anda con otra persona y hasta que cambio de orientación sexual”. Cuanto esto sucede, advierten los especialistas, el sexo se convierte en un elemento estresante para ambas partes. Como resultado, casi siempre las parejas tratan de evitar el tema y el encuentro sexual, a veces por completo.

Hay mujeres, y a veces parejas, que no están dispuestas a formar parte de esas “masas aburridas” que no tiene sexo y deciden enfrentar el problema. La DE (disfunción eréctil) puede ser selectiva. A veces se consigue una erección y un orgasmo y a veces no. Puede ser crónica o fugaz. “Se considera DE cuando el hombre tiene problemas para generar una erección mediante el estímulo erótico o cuando su firmeza no es suficiente para tener una relación sexual satisfactoria” conceptualiza Rampazzo.

Bill Calahan, especializado en terapia de hombres y parejas, acota: “Casi todos los hombres, al menos una o dos veces no han logrado una erección, lo cual les resulta muy traumatizante, por lo que prefieren callar su problema”. Desafortunadamente, las mujeres temen y titubean tanto como los hombres para tratar este tema. Pero los expertos han descubierto que cuando la DE motiva a las mujeres a mejorar la comunicación sexual, ellas son capaces de trabajar con él, para superar este problema.

Según sondeos y encuestas, los hombres tardan unos 13 meses en buscar ayuda especializada con un médico, lo que permite que la DE avance. Hablar de sexo puede ser engañoso para cualquier pareja, pero particularmente, la DE se dice que es un campo minado. Usualmente algunos antidepresivos pueden inhibir la libido y en estos casos – por el tiempo que dure el tratamiento antidepresivo – pueden enfocarse en el juego previo, de tal forma que puedan divertirse y excitarse sin necesidad de penetración  o coito como tal. Las parejas deben aprender a disfrutar su intimidad y a enfrentar juntos cualquier problema que involucre el aspecto de la sexualidad mutua.