El Chemsex se convierte en  un problema de salud pública en Barcelona

Los especialistas de salud españoles pensaban que el fenómeno chemsex se limitaba al ámbito del colectivo gay (Chemsex es una tendencia que básicamente se define como consumir varios tipos de droga –químicas o de laboratorio en su mayoría – para realizar sexo o mantener relaciones sexuales durante periodos muy largos de tiempo) y resulta, con gran alarma, que se ha convertido en un problema de salud pública en Barcelona, España, por lo que el Ayuntamiento de la hermosa ciudad catalana ha tomado cartas en el asunto y ha asumido los peligros que conlleva esta práctica sexual, dentro de un Plan de Drogas municipal.

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Extender las infecciones de transmisión sexual (ITS) y generar mayor dependencia a sustancias toxicas y psicotrópicas son solo algunos de los riesgos y consecuencias que implica. Cerca de 200 casos de consumo problemático de sustancias como Ketamina,  éxtasis, Mefedrona, Metanfetamina y GHB; atendieron los servicios médicos de la municipalidad de Barcelona

El Plan de Drogas del Ayuntamiento de la ciudad condal afirma sin titubeos: “En los últimos años ha habido un aumento del porcentaje de hombres que inician tratamiento por trastornos de consumo de estas sustancias [metanfetaminas, mefedrona, GHB o ketamina] y en 2016 estos suponían el 7% del total de inicios de tratamientos por trastornos por uso de sustancias en hombres”.

BCN Checkpoint (un centro comunitario que orienta en estos casos) ha abierto consultas psicológicas para abordar estas situaciones que aumentan de una manera alarmante las conductas sexuales desenfrenadas y de riesgo (sin ningún tipo de consideración y sin preservativos) por lo que las enfermedades de transmisión sexual han aumentado e incluso se habla de que puede triplicar el riesgo de contaminarse con VIH en relaciones homosexuales y hasta heterosexuales.

“Nos preocupa muchísimo lo que está pasando en el Raval por la gente que hay muy vulnerable y porque esta situación nos dificulta la lucha contra el estigma”, declara la tercera teniente de alcalde, Laia Ortiz, refiriéndose específicamente al consumo de heroína en esta zona y aclara que: “más que un aumento, ha habido un movimiento” de consumidores de zonas metropolitanas, como La Mina, hacia el Raval” debido a cambios en los mercados de venta.

Maribel Pasarín, directora del Observatorio de Salud Pública de la ASPB acota: “Se trata también de una estrategia de reducción de daños y poner el acento también en casos muy iniciales para evitar que lleguen a tener un consumo problemático” El Consistorio está analizando a fondo la gravedad de este problema para implementar nuevos circuitos de atención especializada.