Provocar el morbo de mirar

Alcanzar el placer mirando una situación excitante no se logra solamente al espiar de manera clandestina o por un muy afortunado oportunismo. Esos momentos pueden preparase o planearse. Son muchas las parejas que dan un giro interesante a su relación al proponer a su compañero sexual que tengan relaciones con una tercera persona en su presencia, mientras ellos miran. Incluso en algunos casos, ese escenario se prepara sin que la tercera persona tenga conocimiento de ello.

09galerxxx004_big_ce

Ese juego lúdico e íntimo se produce en lugares públicos, en los que, por ejemplo, una mujer provoca con roces o miradas a una tercera persona hasta que esta acepta la invitación. Mientras, su compañero observa y se excita. Este tipo de situaciones a veces se desbordan porque esa tercera persona desconoce los límites del juego. Sin embargo, el morbo que despierta suele desencadenar una carga sexual tan profunda que mejora la posterior relación entre la pareja o amantes.

En otras ocasiones, el juego es abierto y la tercera persona participa desde el consentimiento, y, aunque previamente incluso se puede establecer su papel –pasivo o activo- con ciertas fronteras que no debería cruzar, la pasión puede desbordar cualquier acuerdo previo.

Un baile sensual o una manera erótica y sensual de desnudarse para masturbarse delante del amante son escenas espontaneas o pactadas de antemano que siempre tienen un efecto excitante y provocador. El juego de mirar y ser mirado goza en muchas ocasiones de un consentimiento tácito. Un hombre descubre que ciertos gestos habituales, como pasarse la mano por los labios concentran la atención y el interés de una mujer.

Entonces crece esa complicidad, esa mirada de deseo que es a la vez demanda y aceptación. Y se establece solamente esa relación visual. Como si ambos disimularan lo que ocurre, aunque cada gesto, cada movimiento sea una provocación y un reto a continuar más allá; un lenguaje excitante para ambos; que solo ellos dos pueden interpretar y asimilar para decidir si continuar más allá o no.