¿Sabes que es el “Petting?

La sexualidad se expresa y se desarrolla en cientos de maneras y formas distintas y según los especialistas, todas son válidas. El “petting”es una de estas formas o variantes, se trata de un concepto que nació en los años 70 y que proviene del verbo inglés to pet. Alude a besar, acariciar, mimar y tocar. O sea, todo lo que se haga con las manos y los labios –puede entrar el uso de una pluma, pero no los juguetes sexuales.

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Gabriela Goldstein, psicoanalista de larga trayectoria opina de esta tendencia de esta forma: “Con este tipo de prácticas, se va descubriendo la cartografía sexual del otro, las zonas erógenas y aparece la erotización psíquica”. El “petting” es una práctica muy extendida entre los jóvenes que recién empiezan a tener relaciones y a experimentar la sexualidad como adultos, pero no son los únicos que la practican.

40 días y 40 noches” es una película que habla de estas experiencias y de la necesidad de jugar hasta llegar al punto máximo del deseo, ese punto que casi no tiene vuelta atrás; que existe antes del coito. “Si no lo reemplazan, estas formas de acercamiento más amplias enriquecen el vínculo afectivo”, asegura Goldstein y continua de esta forma: “El deseo sexual se puede activar con prácticas como el ‘petting’, que ayuda a trabajar la confianza en uno mismo y en el otro. Si este tipo de juego apunta a un conocimiento del cuerpo del otro, va por buen camino”

 Cristina Tania Friedman, socióloga, especialista en educación sexual y profesora en la Universidad Abierta Interamericana, afirma que:”Prácticas como el ‘petting’ ya se realizaban en el zaguán como una forma de acercamiento y de expresión de la sexualidad. El problema es que hoy existe una gran dificultad de apego con el otro y la intimidad en la piel no basta para conocer su intimidad”.

Franeleo” es otra de las formas como se conoce y es quizás su versión más extendida. Aquí todo está permitido menos el coito, y puede resultar una relación sexual tremendamente satisfactoria, sin el riesgo que implica un posible embarazo. En realidad es una vertiente de la sexualidad que no es nueva, pero que con los riesgos de enfermedades, cada vez tiene más seguidores.

Sin embargo, el “petting” puede tener algo en contra. Hay parejas que se acostumbran tanto –por ejemplo, a alcanzar el orgasmo sólo con la masturbación o el sexo oral– que después se les dificulta alcanzar el placer con la penetración. La clave está en utilizarlo sólo como un recurso más dentro de la variedad de opciones en la pareja.

Goldstein Concluye de esta forma: “El deseo en todas sus manifestaciones nos hace sentir vivos. Genera esa tensión vital que te mantiene en movimiento y cuando se satisface, vuelve a renacer. El cuerpo despierto también activa el deseo por la vida”.