Sexo y Deporte ¿Están relacionados?

Cuando se habla  sobre el deporte muchos preguntan cómo se relacionan deporte y sexo, y de allí surgen una serie de inquietudes y preguntas como estas: “¿es bueno el sexo para el deporte?” “¿es verdad que el sexo merma el rendimiento deportivo?” o “¿el deporte es positivo para el sexo?”. Al respecto, muchos especialistas de ambos tópicos no se han puesto de acuerdo. Lo que está claro son estos siguientes enunciados:

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  •  A pesar de las múltiples sospechas y de la insistencia de muchos profesionales del deporte, no hay demostración alguna de que la actividad sexual previa a una competición o un partido afecte al rendimiento deportivo en este.
  • El sexo se considera una actividad cardiovascular de exigencia moderada. Estar en forma nos ayudará a practicarla mejor, practicarla habitualmente contribuye sin duda a estar más en forma
  • Sexo y deporte tienen actividad química similar como, por ejemplo, las sustancias de la felicidad como las endorfinas que nos alegran la vida, básicamente.
  • Debemos de tener una precaución: los deportes de impacto. Se trata de todas aquellas actividades que implican saltos y golpes en nuestro suelo pélvico. Son la única contraindicación ya que afectan directamente al rendimiento sexual e incluso son causantes de múltiples disfunciones sexuales como vaginismo, disfunción eréctil, falta de control eyaculatorio, etc.
  • Por suerte contamos con un “deporte” ideal para devolver la tonicidad al suelo pélvico: los ejercicios hipo-opresivos, los ejercicios de Kegel y, para las mujeres, las bolas chinas.
  • ¿Mejor salud cardiovascular implica mejores erecciones? Evidencias científicas indican que un entrenamiento“mesurado” ayuda a nuestro corazón a mantenerse en plena forma. Uno de los fenómenos fisiológicos más importantes que se producen durante la función sexual es la dilatación de los vasos sanguíneos, aportando un flujo importante de sangre a determinadas zonas involucradas en la relación. Éste fenómeno es el responsable de la respuesta eréctil de algunas regiones, como el pene o el clítoris, por lo que es fácil pensar que el deporte nos ayudará a prevenir la aparición de problemas asociados a la disfunción eréctil en los varones y a mejorar la experiencia sexual en el caso de las mujeres.
  • Controlar los trastornos metabólicos para facilitar la excitación: La práctica moderada de actividades deportivas también ayudará a controlar los niveles de insulina producidos por nuestro organismo. Teniendo en cuenta que enfermedades metabólicas tan prevalentes como la diabetes mellitus pueden inducir determinados trastornos sexuales asociados mayoritariamente a la fase de excitación (disfunción eréctil, o problemas de lubricación), vigilar dicho aspecto será otro argumento importante para incrementar nuestra actividad física.