julio 19

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Marcia, Pompeya y el legendario sexo oral

Marcia se hizo muy famosa hace 1.100 años. Fue una mujer, supuestamente hermosa, de la que se desconoce todo. No se sabe si era baja o alta, morena o rubia, gorda o delgada. Solamente ha trascendido un dato…Muy interesante, hasta nuestros días, que habla de su aptitud. Marcia hacia una de las mejores felaciones del Imperio Romano, es decir: hacia el sexo oral como nadie en el Imperio.

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Alguien (un admirador) se encargó de dejar constancia de su destreza, cincelando en una vieja puerta de piedra del prostíbulo donde trabajaba, una frase que hacía referencia a su habilidad. La puerta quedó enterrada por el mar de lava que despidió el volcán Vesubio sobre la ciudad de Pompeya en el año 79 a.C. Fue descubierta en 1748, cuando las primeras excavaciones destaparon la vieja ciudad romana sepultada, sino que también levantaron el primer legado escrito sobre el sexo oral en la historia de la humanidad.

Tan viejo es el placer y el deleite que las lenguas han regalado a los penes y a las vulvas que existe un testimonio más antiguo en forma de dibujos – muy expresivos – que pueblan las viejas paredes de los templos hindúes y luego pasaron a formar parte del libro sagrado: el Kamasutra. Ellos ya lo conocían y lo disfrutaban, tanto o más que el coito. Se habían dado cuenta de algo fundamental que se transmitió hasta nosotros con el paso de los siglos: el sexo oral (la felación y el cunnilingus) es el placer más espontaneo y explosivo que existe; es el disfrute que despierta las más deliciosas fantasías.

Es el que mezcla la metáfora de comer con el gozo de sentirse degustado como un manjar. Y es también la forma más solidaria de sexo. Si quien lo recibe se siente homenajeado y agradecido por el éxtasis al que lo llevan, quien lo da no solo arde en pasión, sino que siente la muy singular sensación que comunica el placer de dar placer. Una sensación que llega a su total apogeo y se sublima en el emblemático 69, la postura del perfecto gozo reciproco.

A pesar de su antigüedad, el sexo oral es, probablemente una de las relaciones sexuales más identificadas con la época actual, porque las prácticas orales se adaptan a cualquier necesidad y cualquier lugar. Incluso en esa flexibilidad está muchas veces el gusto y el morbo.